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LA ECOLOGIA HUMANA

“LA ECOLOGÍA HUMANA”

Lic.Psic.Alvaro Fernández Luzardo

 

En los últimos tiempos la humanidad ha estado muy ocupada en elaborar estudios cada vez más eficientes para conocer y comprender los fenómenos de la naturaleza con el propósito de dominarla y controlarla. A su vez ha desarrollado tecnologías cada vez más sofisticadas para aumentar el confort y facilitar su vida cotidiana, reforzado y amparado en el llamado “estado de bienestar” llevado adelante fundamentalmente en Europa. En estos terrenos los seres humanos han hecho grandes progresos, pero con el tiempo comenzaron a aparecer algunos problemas, percatándose de que algo no va bien. Por un lado el impacto medioambiental que el desarrollo civilizatorio ha ocasionado comienza a preocupar seriamente tras el evidente deterioro y desequilibrio ocasionado en nuestro planeta, refiriéndonos solo a lo macro, a lo visible. En este sentido el movimiento ecológico de los últimos tiempos reaccionó con una alerta desesperada que a regañadientes comienzan a incorporar, desde el discurso, los ámbitos políticos. El daño que estamos haciendo al planeta es de por si alarmante, pero en los hechos, la estructura y la organización general de la población humana, que es la causa de la depredación planetaria, continúa adelante como si nada pasara. Pero hay otro aspecto del que se habla poco, y es el impacto que el proceso civilizatorio, la cultura, ha tenido y tiene sobre la “naturaleza humana” en particular.

La cultura tiene por objetivo dominar, controlar y ajustar la naturaleza humana para adaptarla a su civilización. En esa carrera emancipadora que el hombre viene desarrollando desde hace miles de años contra su naturaleza animal, instintiva, esa lucha cultura contra natura, comienza a mostrar algunas consecuencias preocupantes. Pero al igual que ocurrió con el medioambiente, tuvo que pasar un tiempo considerable para que ciertas repercusiones se comiencen a evidenciar. El ser humano comenzó a modificar deliberadamente procesos biológicos que la naturaleza tardo milenios en desarrollar, en función de nuevas demandas que surgen desde nuevos intereses de la organización moderna socioeconómica. Por poner algunos ejemplos; En los años cincuenta, en época de posguerra se promueve masivamente la lactancia a biberón, para que las madres se sumen como mano de obra. ¿Qué consecuencias tuvo este cambio aparentemente inocuo en el desarrollo humano? Otro ejemplo es el incremento exponencial que ha tenido en los últimos años los nacimientos por cesáreas programadas, y por ende la disminución de partos naturales. ¿Sabemos las implicancias de éste otro cambio? También está el surgimiento masivo de guarderías desde los 6 meses o antes; modificando tajantemente los vínculos entre madres e hijos. ¿Qué repercusiones tendrán estas modificaciones de las condiciones vitales a mediano y largo plazo?

Conocemos bastante bien las condiciones ambientales que una semilla necesita para poder crecer y florecer, pero paradójicamente conocemos poco las complejas condiciones ambientales que necesitamos nosotros, los mamíferos humanos, para desarrollarnos de manera óptima.

Utilizo el término “ecología humana” para referirme al estudio, investigación y comprensión de las complejas condiciones ambientales, que el mamífero humano necesita para desarrollarse saludablemente a lo largo de toda su vida.

Los seres humanos somos uno de los mamíferos más vulnerables y dependientes que existen en la naturaleza. Las condiciones ambientales y los vínculos afectivos primarios son de vital importancia para un desarrollo saludable. Pero desconocemos en profundidad nuestras dinámicas vitales; biológicas y psicoafectivas necesarias para autorregularnos a lo largo de toda la vida, que forman parte de la ecología humana, y que hacen posible una sostenibilidad cotidiana , placentera y expansiva.

Los procesos de acompañamiento y cuidados primarios son bien conocidos por el resto de los animales mamíferos, que responden, desde su “saber” instintivo, desde su “sentir” lo que hacen y cómo lo hacen, y desde el “contacto” que establecen con sus crías. Lo que les permite entablar un lenguaje desde el cual mantener una retroalimentación que tienda al equilibrio y a la armonía en el sistema, necesaria para favorecer la expansión y el crecimiento vital.

Los seres humanos, las criaturas más “inteligentes” del planeta, vamos perdiendo cada vez más esa capacidad de contacto y de comunicación con nuestros bebés. Esa capacidad instintiva primaria tan necesaria, sobre todo, en los primeros tiempos de la vida.

¿Porqué hemos perdido estas capacidades naturales?

La preponderancia del desarrollo neocortical en los seres humanos, el último y moderno tercer cerebro, con sus novedosas adquisiciones como el razonamiento y la capacidad de predecir, con su noción de temporalidad, entre otras, fue relegando la utilización de los sistemas más antiguos filogenéticamente hablando, y de esta forma fuimos desprestigiando y subestimando ciertas capacidades más primitivas. La razón fue desplazando a la emoción y al instinto, y así nos fuimos atrofiando y desconectando de nuestro campo de conciencia y de nuestro rango de acción, a estas fuentes de sabiduría que fueron cultivadas durante millones de años.

El hombre moderno, comenzó un camino de emancipación, separación y desconexión, deslumbrado y cegado por sus nuevas y potentes cualidades. Las características y lógicas de éste nuevo cerebro, son las que comienzan a determinar un nuevo paradigma, nuevos valores y una nueva forma de organizar sus sociedades y elaborar una nueva cultura. Una de las nuevas cualidades es la capacidad de abstracción, que le da la posibilidad de separarse, de pensarse individualmente. Esto comienza a instaurar una de las características más prominentes de nuestra sociedad actual; el individualismo y la competitividad. Y el alejamiento de la espiritualidad en todas sus facetas, la pérdida de ese sentimiento de pertenencia, de unión y de conexión con el resto de los seres vivos y con la naturaleza. Otra de las nuevas cualidades es la capacidad analítica, que lo lleva también a separar, a desmembrar y comprender al universo como una máquina, compuesta de piezas, individuales e independientes.

El nuevo hombre, arrogante y soberbio, ya no cree en nada ni en nadie, solo en sí mismo, aislado y solo, tampoco confía en ningún otro sentido que no sea la razón, y no cualquier razón, sino su única razón propia. En búsqueda de la verdad, prosigue un aumento exponencial de conocimiento ,información e ideales, que en los últimos tiempos, con internet y las redes sociales, ha tenido un crecimiento exponencial vertiginoso, que paradójicamente, lo ha llevado a un atolladero cada vez más ineficiente y estéril.

La salida no aparece con nuevos discursos, nuevas ideas o teorías y explicaciones, porque todas ellas no nos alejan ni un ápice de la dimensión de lo mental, no logramos salir de la cabeza! Lo que supuestamente nos hace ser la criatura más inteligente nos condujo a una trampa, que de no salir a tiempo, se puede convertir en fatal para nuestra propia especie.

Éste es el desafío, recuperar nuestra humanidad perdida, nuestra conexión con las capacidades abandonadas, con el saber instintivo y el contacto emocional, que nos puede devolver la esperanza de recuperar nuestro bienestar perdido y nuestra unión con la vida. Esto no significa abandonar las modernas capacidades adquiridas, sino el poder integrarlas a las demás.

La razón, la capacidad contemplativa, reflexiva, etc, son muy útiles para nuestro crecimiento y evolución personal, y como especie, sino se vuelven déspotas y negadoras del resto de capacidades que también son fundamentales y que no las puede suplantar el órgano cerebral recientemente evolucionado.

El primer investigador occidental que profundiza en el cuestionamiento de las repercusiones de la cultura y la socialización en nuestra condición y estructura humana fue el Dr.Wilhelm Reich. Considerado por esto el primer psicólogo social y que desarrolla tras su distanciamiento de su maestro S.Freud , un paradigma que cuestiona radicalmente a las estructuras sociales vigentes y visiona una salida y una propuesta optimista al atolladero que se ve sumergida la civilización actual.

Wilhelm Reich va a reflotar una visión rousoriana de la naturaleza humana apoyándose en profundas investigaciones que atraviesan diversos campos desde la biología profunda, que hoy ratifican las neurociencias actuales, hasta los análisis psicológicos y sociológicos de la naturaleza humana.

Estas investigaciones recibieron una fuerte oposición desde el orden hegemónico del sistema social contemporáneo, dadas sus críticas radicales al mismo y su denuncia clara y contundente a la responsabilidad de las instituciones vigentes en las condiciones actuales de la sociedad humana. Dando respuestas a la violencia, destructividad y sadismo humano y ubicando sus causas en la forma en que los humanos determinamos desde el factor social y cultural el desarrollo de las niñas y niños en su proceso de adaptación a una forma de sociedad que sostenemos y reproducimos, desde la naturalización de nuestros valores y creencias populares.

En éste sentido Wilhelm Reich es el primero en investigar y desarrollar un modelo de prevención que tiene como objetivo salvaguardar la potencialidad natural de los seres humanos para desarrollarse libre y naturalmente, sin las interferencias negativas que la cultura les imprime.

En el año 1940 reúne un grupo de casi 100 profesionales, obstetras, médicos, enfermeras, etc, para llevar a cabo una investigación empírica sobre el desarrollo saludable del ser humano. Organiza el O.I.R.C , Orgonomi Infant Research Center, y lo lleva adelante por más de 10 años.

La postura de crítica y oposición de Wilhelm Reich, como otros adelantados a su época, lo lleva a enfrentarse con las autoridades representantes y defensoras del estatus quo social. Llevado a juicio y condenado a dos años de prisión donde muere, misteriosamente, el mismo día que cumplía su pena.

Tras su muerte, su legado e investigaciones son recogidos por sus allegados y colaboradores originándose colectivos de profesionales que hasta nuestros días continuamos su trabajo.

Uno de sus principales continuadores del paradigma posreichiano es el psicólogo español Xavier Serrano que desde los años 80 preside la Escuela Española de Terapia Reichiana y es quien incorpora la noción de ecología a las investigaciones del desarrollo humano.

La ecología de los sistemas humanos, como él lo define, es la aplicación de las leyes generales de la ecología llevadas al campo de las relaciones humanas, desarrollando una sistemática de intervención preventiva y de acompañamiento al sistema familiar durante la crianza; desde la gestación a la adolescencia.

¿Cuáles son las condiciones óptimas, ecológicas, para que los seres humanos lleguen a desarrollar el potencial verdaderamente humano?

“Aplicar las leyes del funcionamiento ecológico al ciclo vital del desarrollo humano, desde la vida intrauterina hasta la adolescencia, permitiría recuperar los valores esenciales de la humanidad y promover un cambio general hacia la salud y la felicidad”. Serrano 2012

La ecología humana , entonces, es el estudio de las condiciones vitales, que incluyen factores no sólo físicos, fisiológicos y biológicos, sino que dan primordial importancia a las interacciones y las relaciones afectivas y emocionales entre los seres humanos, condicionados desde lo sociocultural.

En Uruguay estamos llevando a cabo esta praxis desde nuestro Centro de Autorregulación Infantil “Ecohum”, desde donde ofrecemos asistencia, asesoría y acompañamiento en la crianza a la familia. También trabajamos sobre la difusión de ésta mirada dando cursos, conferencias, talleres y actividades grupales psicosociales.

“No podemos decir a nuestros hijos que tipo de mundo sería o habría que construir, pero podemos equipar nuestros hijos con el tipo de estructura caracterial y con el vigor biológico que les harán capaces para tomar sus propias decisiones y encontrar sus propios caminos para construir, su propio futuro y el de sus hijos.” Wilhelm Reich

Bibliografía

J.Mañas Montero- Autorregulación y Autogobierno , un abrazo entre Psicología y Educación.

W.Reich- Los niños del futuro.

W.Reich- El acorazamiento del recién nacido.

X.Serrano- Al alba del siglo XXI

EL CONTINUUM DE LA PREVENCIÓN

EL CONTINUUM DE LA PREVENCIÓN

CLAVES PARA UNA NUEVA HUMANIDAD

Xavier Serrano Hortelano

 

Es algo conocido que en los últimos 150 años los humanos hemos modificado radicalmente el proceso ecológico de millones de años de nuestro planeta, con consecuencias irreversibles. Las medidas legales que se están tomando en algunos países son paliativas pero están resultando poco eficaces frente al daño ejercido.

Al mismo tiempo se produce la paradoja de que junto al avance científico que favorece nuestra calidad de vida estamos debilitando nuestro sistema inmunológico dependiendo cada vez más de las medicinas y de las medidas externas para mantener nuestra salud debido tanto al uso indiscriminado y poco racional de los medicamentos alopáticos como de alimentos cada vez más manipulados y adulterados, incluso a nivel genético.

Se confunde la seguridad con el proteccionismo y el control a todos los niveles. Las políticas democráticas son cada vez más controladoras y sutilmente represivas , y lo mismo ocurre con las políticas sanitarias y agrícolas: pesticidas, herbicidas, transgénicos, antibióticos, antiinflamatorios, complejos vitamínicos, vacunas, antigripales, antidepresivos, ansiolíticos, relajantes…

Algo similar ocurre con las educativas. Priva el control, la seguridad y los objetivos de logro sobre lo espontáneo, lo lúdico y lo creativo.

Las dinámicas macrosociales reflejan las de los ecosistemas microsociales, retroaliméntandose en la práctica. Y detrás de todo eso ,como también es harto sabido, está la maquinaria del dinero y el poder de unos pequeños grupos e individuos que controlan a la mayoría. A sabiendas de que en muchos casos están apoyados por los votos de los ciudadanos, dándose la circusntancia de que la mayoría de la población apoya el actual estado de cosas sin poder valorar realmente si son o no conscientes de las consecuencias porque los conocimientos que se divulgan están sesgados y filtrados por dichos grupos de poder.

En todo caso tenemos que asumir que cada uno de nosotr@s tiene responsabilidades en los que está ocurriendo y también de que podemos participar en el proceso de cambio en algún medida. No hay que olvidar que en nuestros pequeños ecosistemas, -pareja, familia, escuela colectivos,- estamos reproduciendo esas mismas dinámicas en nuestras relaciones humanas y cotidianas. Pero también es cierto que nos resulta muy difícil cambiarlas porque son las que hemos vivido , experimentado y aprendido. Siendo muchas veces intentos ideológicos e intelectuales que, con el tiempo, flaquean y difuminan nuestros intentos de cambio, tal como ocurre con los políticos durante su campaña y a mitad de su mandato…

Este estado de cosas lo podemos definir como una tendencia antiecológica, siendo por tanto el término “ecología global”, coherente como definición alternativa, tal como lo propuso hace ya años el físico californiano F.Capra. La propuesta paradigmática propone cambios a todos los niveles, pero también una medida fundamental para que se consoliden: la recuperación o adquisición de nuestra conciencia ecológica como seres humanos. Recuperación de nuestra identidad como especie, como colectivo. Propuesta de E.Morin y de otros intelectuales que pasa necesariamente por un cambio radical en nuestra forma de relacionarnos , de convivir, y de realizar nuestras funciones humanas desde el principio de la vida hasta su muerte. Especialmente durante su proceso de crecimiento y de ontogénesis, es decir hasta el final de su adolescencia. Solo el cuidado, el mimo, el cariño, la autoridad funcional, y la potencialidad de sus tendencias naturales ,uniendo natura y cultura, pueden hacer que los niños y niñas del presente y del futuro mas cercano lleguen a ser adultos con la suficiente conciencia y emocionalidad ecológica como para percibir la realidad de otra forma y tengan la naturalidad para relacionarse desde la humanidad, y para la humanidad, más allá de credos, ideologías, razas o intereses propios .

Cooperación, apoyo mutuo, solidaridad, respeto y una ética amorosa , junto a una agresividad funcional serán los atributos naturales de la nueva Estructura Humana que contraste con las estructuras neuróticas y fronterizas ( “borderline”) que prevalecen desde hace siglos, fruto a su vez, de una forma de relación y de educación infantil represora, antiecológica y por tanto extraña a lo humano.

La propuesta sistematizada que pueda ayudar a tomar las medidas necesarias para que se desarrolle esa nueva Estructura psicosomática la definí hace unos años como “Ecología de sistemas humanos”.

Somos ignorantes en este terreno, pero lo que sabemos por experiencia y evidencia debemos ponerlo en práctica al mismo tiempo que ,asumiendo dicha ignorancia, seguir investigando y aprendiendo.

Este objetivo que algunas personas, entre ellas Wilhelm Reich se planteaban a mitad del siglo XX, sigue vigente y es la senda por donde la Ecología de sistemas humanos sigue caminando ,enriquecida por los conocimientos adquiridos durante los últimos decenios en todas las áreas del conocimiento, y también en la propia práctica clínica como psicoterapeuta corporal reichiano ( caracteroanalítico)

Es , por tanto un discurso donde se parte de una visión interdisciplinaria y por tanto exige una intervención y un praxis en equipos pluridisciplinarios rompiendo las fronteras entre las ciencias ,propuesta de praxis científica y educativa realizada tanto por W.Reich como E.Morin en la actualidad (“ educación planetaria”)

Es cierto que han habido profesionales y colectivos del campo de la psicopedagogía, de la obstetricia, de la psicología infantil, de la psicología perinatal, que han investigado y han intervenido sobre aspectos parciales de este discurso. Y lo siguen habiendo, y much@s .Pero, desde mi punto de vista, falta un discurso, un espacio que aglutine todas estas investigaciones desde la vida intrauterina hasta el final de la adolescencia. Porque una cosa es la teoría, las hipótesis, y otra cosa es la investigación que puede demostrar empíricamente esas hipótesis. Nosotros, en España, los equipos interdisciplinarios con los que trabajamos, lo hacemos tanto a nivel clínico como a nivel de prevención, siguiendo el discurso de Reich de los años 50. Dentro de estos equipos hay obstetras, hay pediatras, psicoterapeutas… En estos 25 años de trabajo hemos escrito artículos, tenemos libros publicados… y nos hemos encontrado con muchas contradicciones, muchas cuestiones interesantes. La principal es la dificultad de intentar establecer unos espacios de relación diferentes dentro de un sistema social como el que vivimos

Nuestra alternativa tiene que ser una alternativa que empieza en la vida intrauterina, termina al final de la adolescencia, y cuestiona o implica todo el sistema educativo y de relación del sistema social. Y por tanto, y necesariamente, es también un discurso político. Por lo tanto, pasa a ser un discurso complementario con la ecología política (partidos verdes) y con la ecología social (Green peace, Ecologistas en Acción…) y muchos teóricos e intelectuales que se plantean la necesidad de cambiar el sistema.

Pero falla una base, que es: ¿Cómo hacemos que la persona realmente sienta y tenga una conciencia de cambio, y no por una cuestión ideológica? Porque había una frase de un líder sioux: hasta que los seres humanos no sientan el dolor que siente un árbol cuando se quema, seguirán quemando ese árbol. Nuestra tendencia a la disociación es, psicológicamente hablando, un elemento que incapacita la prevención del desastre ecológico. Porque no lo sentimos, no llegamos a experimentarlo, y la única forma en que se puede experimentar, es no perderlo. Es decir, es ir creciendo con una capacidad instintiva y de contacto con nuestra esencia ecológica. Y para eso es necesario organizar espacios, es decir, sistemas humanos, donde los mamíferos humanos puedan llevar su proceso de desarrollo hasta el ser humano, hasta ser persona (como decía Henry Bergson).

Para eso es necesario conocer, aprender e intercambiar los conocimientos que los investigadores tenemos a nivel parcial, en nuestra faceta, en nuestro trabajo, y empezar a lanzar un discurso global, un discurso amplio, que recoja intervenciones desde la vida intrauterina hasta el fin de la adolescencia, para poder intervenir de una forma coherente, acompañando esta capacidad de auto-regulación del mamífero humano, con el objetivo de poder llegar al momento en que se forme la identidad ecológica.

La identidad ecológica implica sentimiento de pertenencia, de com-union.Pero este sentimiento solamente se puede tener si se ha vivido en espacios ecológicos , y por lo tanto, basados en la cooperación, en la solidaridad, en el amor, etc.desde la primera infancia.

El objetivo de la Ecología de los sistemas humanos es poder desarrollar una sistemática de intervención preventiva y psicosocial que facilite labor laprotección del mamífero humano, y por tanto, de mantenimiento de esa conciencia ecológica de una forma eficaz teniendo en cuenta los sistemas, y teniendo en cuenta las particularidades de cada padre y cada madre, de cada escuela, cada situación particular que se va dando a lo largo de ese desarrollo, y contando con profesionales de intervención primaria, profesionales de la salud, profesionales escolares, que, juntos, puedan tener un lenguaje común y puedan dar una alternativa global. . Porque los niños y niñas que se desarrollan con esa conciencia van a tener mucha mayor capacidad de reivindicación política y de asentamiento social ecológico que los que no lo hacen.

Esta es la propuesta que estamos lanzando desde hace años y que desde hace poco se ha confirmado con la creación de un instituto internacional de Ecología de Sistemas Humanos, que lo que busca es ser una gran base de datos donde todas las personas que estamos trabajando en distintos aspectos parciales del proceso de maduración del ser humano empecemos a tener una relación, saber que existimos, y, desde aquí, empecer a interrelacionarnos, intercambiar experiencias y empezar a lanzar una llamada de atención, e incluso realizar procesos de formación que ayuden a los profesionales a tener un lenguaje, una pluridisciplinariedad y una relación común. Hay mucho que decir y hay mucha experiencia que transmitir. Y sobre todo, hay que transmitir la idea de que hay que salir de la idealización de la teoría, es decir, las personas que estamos trabajando en la práctica con sistemas nos damos cuenta de que existen muchas contradicciones, hay muchos puntos ciegos en el discurso teórico, que hay que saber ver desde una perspectiva funcional. Y esto implica una formación y un intercambio de experiencias.

Por ejemplo, ¿Cuántas veces nos encontramos con niños y niñas que han llevado un embarazo saludable, un nacimiento en casa, que han tenido una cierta lactancia, y que de pronto, a partir de los 3, 4, 5 años empiezan a tener sintomatología, a tener unos comportamientos en las escuelas aparentemente anormales? Este niño tendría que estar muy bien, muy feliz, muy sano, pero no hemos tenido en cuenta lo que ocurre en la escuela, o no hemos contado con el proceso de ruptura en la lactancia a la integración social. Y al no tener en cuenta ese facto no conocemos realmente el proceso que ese niño ha llevado. ¿Qué ocurre con la lactancia? Le han dado el pecho, pero ¿Cómo se da el pecho, con que dinámica, con la mecánica de “le tengo que dar el pecho porque es bueno para nutrirlo” o con la posibilidad de sentir placer y de sentir una sexualidad que me transmite mi hijo a través de esa relación, y por tanto facilitando esa realidad? Porque ahí existe una realidad sexual, más allá de las posturas de algunos psicoanalistas postreichanos o postfreudianos que no creen en la teoría de la frustración. Muchos dicen que la lactancia es buena para el sistema inmunológico o es buena para la nutrición, pero ¿quién habla de la lactancia como algo que facilita el proceso de desarrollo sexual oral, y por tanto como un proceso que mantiene la función de desarrollo sexual? Muy poca gente, y es una realidad que se olvida y que tiene que ver con esa represión.

¿Cómo se están haciendo las cosas? Pues desde un punto de vista muy ideológico, porque las madres, por su propio proceso de acorazamiento están sufriendo una desconexión con su sentimiento, están reprimiendo sus propias sensaciones, y por tanto impidiendo que haya una relación ecológica consu bebé durante la lactancia. Y esto por poner un ejemplo.

Nuestro objetivo es recuperar la corriente de vida que permita el desarrollo de un nuevo paradigma, donde la sexualidad y la espiritualidad laica vayan, caminen, funcionalmente unidas, a través del compromiso social, la creatividad y la responsabilidad individual. Su praxis la definimos como “La Ecología de los sistemas Humanos” Entre todos podemos conseguirlo, estamos en el momento de retomar la utopía.